PADRES MISIONEROS

DE LA CARIDAD

ESPIRITUALIDAD

TENGO SED

 

INTRODUCCIÓN

A NUESTRO CARISMA

El término 'carisma', en referencia a un fundador o fundadora, describe una unción, es decir, una gracia particular del Espíritu Santo sobre su vida y sutrabajo, permitiéndole trazar un nuevo camino de santidad y caridad en la Iglesia. Esta unción (gracia)  otorgó a la Madre Teresa una misión apostólica específica, un nuevo modo de servir el Evangelio, así como una espiritualidad claramente definida, un modo único de vivir su relación personal con Dios.

 

 

SÍMBOLO UNIVERSAL DEL AMOR

     A poco tiempo comenzar su obra, la Madre Teresa y su misión llegaron a ser un icono moderno de amor y compasión, respetado en todo el mundo. Incluso para los no creyentes y agnósticos, su nombre es sinónimo del cariñoso cuidado y atención a los más necesitados.

 

El trabajo de amor que ella hizo por todo el mundo no fue emprendido en su propio nombre. Ni su inspiración ni sus logros fueron suyos. Nada de lo que ella consiguió vino de su propia persona, tampoco ella entendió su trabajo o su éxito como una reflexión propia - sino mejor dicho de Aquél que la había enviado. Su trabajo, con sus exigencias físicas y espirituales casi imposibles, fue emprendido por completo, hora a hora, en dependencia de Dios.

 

Para tantos, ricos y pobres, buscadores da algún rastro del amor de Dios en el mundo, pero enceguecidos por el dolor de la vida, la Madre Teresa llegó a ser una bendita ventana que dejaba ver el corazón de Dios.  Su mensaje, suavemente dicho en su tímida y frágil voz, pero que gritaba en el testimonio de su trabajo, permanece hasta hoy como puerta de luz atrayéndonos hacia el cariñoso abrazo de bienvenida de Dios. Ella es un "signo para esta generación" - un signo de que en efecto Dios “ha amado tanto al mundo” (Jn. 3,16). Y aún más, como ella misma insistió, un signo de que Dios “todavía ama al mundo hoy…”

 

 

 

 

LA SED DE JESÚS

    ¿Cuál era la motivación de la Madre Teresa para llevar a cabo todo lo que ella hizo? ¿Qué produjo en ella tal alegría, tal energía y compromiso? La fuente de todo lo que ella hizo y comenzó, se halla en una serie de encuentros espirituales íntimos con Jesús, que comienzan en septiembre de 1946. En estos diálogos, Jesús le mostró los anhelos más profundos de Su corazón.

 

El 10 de septiembre de 1946, durante mientras viajaba a Darjeeling para realizar su retiro espiritual de cada año, Jesús le reveló el misterio de Su 'Sed' proclamada en la Cruz (Jn.19:28) - Su infinita Sed "de amarnos y  de ser amado por nosotros", como lo explicaba la Madre Teresa.

 

Así la Madre Teresa comprendió, que el Dios del cielo y de la tierra tiene sed, anhelo, deseo de nosotros - Él no sólo nos acepta como somos, Él tiene sed de nosotros, a pesar de toda nuestra debilidad, pobreza, y pecado:

 

"Ahora, hoy, y siempre, Jesús está sediento de mi amor.

Tiene anhelos de mí..."

                                                                   (Madre Teresa de Calcuta)

 

 

 

 

 

 

OBRA DE GRACIA

Su trabajo del amor, compartido con su comunidad religiosa, sus laicos asociados y voluntarios alrededor del mundo, no se limita a la 'asistencia social.' Para la Madre Teresa, alimentar al hambriento y el cuidado del moribundo no son un fin en si mismo. Son un trabajo de gracia y un canal de la presencia de Dios. La caridad divina que anima estos trabajos simples y humildes los eleva – y nos hace participes del amor redentor que Jesús tiene especialmente por los últimos, los mas pequeños y los perdidos.

 

 

 

 

 

TODO POR JESÚS

Sus actos de amor, en colaboracion con su comunidad religiosa, laicos y voluntarios alrededor del mundo no es "un trabajo social." Para Madre Teresa, alimentar al hambriento y atender al moribundo no son un fin en sí mismo.  Estos tienen la intención de ser una obra de gracia y canal de la presencia divina. La caridad divina que anima estas obras sencillas y humildes las eleva para compartir y extender la propia obra amorosa de redención de Jesús por los más pequeños y perdidos.

 

 

 

LA PRESENCIA DE LA VIRGEN

     “Pidámosle a la Virgen que nos enseñe a entender la Sed de Jesús - Ella es quién entendió Su Sed mejor que todos–, que nos enseñe a entender el regalo de Dios a nuestra Sociedad, saciar la Sed de Jesús que está hambriento de amor, sediento de amor…"

                                                                                                 (Santa Teresa de Calcuta)

 

El papel de Nuestra Señora en el trabajo de Madre Teresa no puede ser exagerado - la presencia e intervención de la Virgen María en cada aspecto de la vida y carisma de Madre Teresa fueron el corazón de su santidad y fecundidad apostólica.

 

Nuestra Señora fue el sendero de Madre Teresa, su compañera, y su apoyo constante tanto en la recepción del grito de sed de Jesús en la Cruz, así como en su respuesta. Por esta razón ella resolvió a dar su vida, unida en espíritu, con Nuestra Señora a los pies de la Cruz. La vida de los MC sería una vida vivida 'juxta crucem cum Maria’ (Junto a la cruz con María).

 

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ESPÍRITU DE LA SOCIEDAD MC

 

"Si estamos de pie junto a Nuestra Señora, ella nos dará su espíritu de Cariñosa  Confianza, Entrega Total y la Alegría…"

 

El 'Espíritu de la Sociedad' fue el resultado del encuentro de la Madre Teresa, en la compañía de Nuestra Señora, con el amor ardiente de Dios revelado y canalizado en la sed de Jesús. Esta respuesta, fue un triple espíritu, de 'Cariñosa Confianza’, ‘Entrega Total’, y  ‘Alegría’ - tres estados del alma que preceden uno al otro,  y vinieron a ser vistos por la Madre Teresa como la formación de un solo  "Espíritu".

 

IRRADIANDO A CRISTO

  Jesús había prometido a Madre Teresa que Él  mismo sería quien tocaría a los pobres a través de ella. Aquí estaba el secreto de su simple forma de ministerio a los mas necesitados: ella vivió en tal íntima unión con Jesús, en compañía e imitación de María, que fue un resplandor vivo de Su presencia en las almas de los pobres y en el mundo alrededor de ella.

 

La santidad personal y la unión con Jesús llegó a ser su apasionado objetivo – así como su mayor ambición era permitir que Jesús viviera Su vida en ella y entre los mas pobres de los pobres.

 

UNIÓN CON JESUS

   Si ella iba a irradiar a Cristo en otros, ella necesitaría una vida interior profunda y la entrega total de si misma – para que precisamente pudiera ser “Él y no ella” quien hiciera el trabajo.

 

Su unión interior con Jesús fue alimentada sobre todo por Su presencia en la Eucaristía - ofrecido en la Liturgia, recibido en la Comunión, y adorado en la oración silenciosa.

 

Allí, a Sus pies, ella comenzaba su día; y desde allí salía, sirviéndole y amándole en Su Calvario en curso - donde Él todavía tiene sed - en Su Cuerpo Sacramental en la Eucaristía y Su Cuerpo Místico en el pobre.

 

En oración ante el Santísimo Sacramento, o 'acudiendo de prisa' (Lc. 1,39) como Nuestra Señora en respuesta a la sed urgente de Jesús en el dolor del pobre, ella estaba con Él, unida a Él,"tocándolo 24 horas al día... "

 

A MÍ ME LO HICISTE

   El misterio "de tocar a Jesús 24 horas al día" en la persona del necesitado fue tan precioso para la Madre Teresa que ella deseó invitar a todos los creyentes a unírsele en la experimentación del mismo amor y alegría que ella encontró allí. Para realzar esta llamada, ella formuló una de sus más características y a menudo repetidas expresiones.

 

En referencia a cualquier trabajo del amor hecho por el pobre, no importa si es pequeño o humilde, ella con entusiasmo proclamó, con las palabras de Jesús y en Su Nombre, '”Estuve hambriento, sediento, solo, desnudo, enfermo, en prisión… y me lo hicieron a Mí.” (Mt. 25,40)

 

Ella quiso que nosotros entendiéramos que los trabajos simples de amor que hacemos a quienes están en necesidad, son en efecto realizados directamente al Señor, quien habita dentro nuestro, quién se ha unido a cada existencia humana.

 

Todo lo que hacemos al menor de Sus hermanos, en efecto se lo hacemos a El, por Él y con Él. Por tanto, el amor de nuestros corazones desahogados interiormente en oración y exteriormente con trabajos de compasión, es nuestra respuesta directa a la sed de amor de Jesús.

 

Tomado juntas, las palabras de Jesús en la Cruz, 'Tengo sed,' y Sus palabras del evangelio de Mateo, “a Mi me lo Hicieron” (Mt. 25:31ss.), se resume en pocas palabras todo el mensaje y carisma de Madre Teresa.

 

 

CALCUTA ESTÁ EN TODAS PARTES

   Las palabras y testimonio de la madre Teresa están siendo abrazadas más allá de los límites de Calcuta, llegando a ser para muchos de nosotros el propio mensaje de consuelo del Señor en medio de nuestros propios problemas, así como una invitación a experimentar la alegría de servir a los que están más cargados que nosotros.

 

Algunos responden a esta invitación haciendo el mismo trabajo que ella hizo - algunos como religiosos en tierras de misión,  otros como Laicos MC o voluntarios  sirviendo junto a sus Hermanas en Calcuta y el resto del mundo, o también – como decía la Madre Teresa - en el “Calvario escondido” de la pobreza espiritual del Oeste.

 

El carisma y trabajo de la Madre Teresa continúa extendiéndose no sólo a través de sus Hermanas, Hermanos, Sacerdotes y Voluntarios, sino que también por medio de los 'corazones para amar y manos para servir' de miles de almas escondidas en todo el mundo que han descubierto que Calcuta está en todas partes - tan cerca como el corazón necesitado más cercano.

 

En cada uno de ellos, la sed de Dios por el hombre y del hombre por Dios está siendo saciada, y el carisma y mensaje de la Madre Teresa siguen, todavía hoy, consiguiendo su objetivo.

 

 

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